Aaaaaaaaaay, el verano.
Tiempo de calor, de rellenar tiempo con cosas que no haces cuando trabajas y de sueño….o no. Se está convirtiendo en una costumbre eso de que en verano hagan obras cerca de mi casa, sobre todo teniendo en cuenta que el periodo mínimo de duración de una obra en Sevilla es de al menos un año (algún día explicaré como, según parece, se “hacen” las obras por aquí…), pero me estoy desviando del tema.
El verano y el sueño. Es imposible, sobre todo por la jodía Ley de Murphy, en verano es muy probable la perdida de horarios, muy común eso de acostarse a las 4 de la mañana o más, pero lo de levantarse tan tarde (o temprano, que todo depende) no es posible, ya que si tienes la suerte de tener una obra cerca de casa, lo más seguro es que te levantes antes de tiempo.
Eso me pasa, y mucho, pero lo más raro es cuando a las 9 de la mañana, estos grandes obreros empiezan a berrearse y a usar su martillo hidráulico ( nada sexual, ojo) para cuando uno no consigue volver a su sueño, encontrarse con la sorpresa de que una vez despierto y bien espabiladete, de que han dejado de usar su martillo y de chillar…
Asco de obras….
PD: visiten la web de “El Culpable” de estas obras, o de la renovación sevillana como él lo llama, que por cierto, ahora anda de vaciones….

