Si esto fuera una canción de Ismael Serrano: “Ya llegó la navidad en unos grandes almacenes”.
Oficialmente la navidad llega con el primer anuncio de juguetes, y con el consabido “pídeselo a los reyes”, que te trae; y eso, este año, ocurrió a principios de Noviembre.
Sí, Noviembre, creételo que yo estaba allí.
En mi castillo nos regimos por un artilugio infernal que dice cuando llego la época del pesebre y el regalismo, o lo que es lo mismo, nos regimos por el radio CD de la cocina y el disco de navidad de Raya Real.
Siempre he tenido algo en contra del flamenquismo, eso de coger una canción y, la mayoría de las veces, cargársela con un quejío de más me toca bastante la zona de los casquetes.
Y si lo hacen con los villancicos ni te cuento.
En mi castillo la navidad empezó en Octubre, aunque hubo años que en días sueltos de Agosto, se pudo escuchar el maldito CD con su “adorar al ninio que ha nasío yá” y sucedáneos.
Y no digo que no me guste esta época, más bien me trae un sentimiento de sudoración en mis zonas nobles de santo varón.
No.
Sino que ese CD me va a fastidiar la vida hasta bien entrado Febrero, seguro.
Y eso que lo he intentando hacer desaparecer en varias ocasiones, creo que incluso una vez lo logré pero mi hermana volvió a hacer una copia.
Así que es lo que me queda, sobrevivir a la Raya… Real…
