
Odiar no es nada fácil, primero hay que tener unos motivos…bueno, vale, de acuerdo.
Odiar es muy fácil.
¿Contento?
Lo dicho, odiar es muy fácil, casi tanto como ser odioso, es el caso del Sr. Amenábar.
Director de cine, entre otras cosas, capaz de hacer la misma película dos veces, de vivir de las historias de otros ( también llamados “libres adaptaciones” o “homenajes”); este ser que desde que salió, ha ido de joven Hitchcock ( aunque tiene todas las papeletas para ser un Jovencito Frankenstein…) de visionario y de salvador del cine español.
Solo espero vivir lo suficiente para que algún día colabore con Ana Obregón y así sabré, que la justicia universal existe.
